martes, 18 de octubre de 2011

ROBLEDO DE CORPES

                             

            Si al margen de la Historia documental, en esta ocasión corta e imprecisa, y de la investigación histórica, suscepti­ble siempre de nuevas apreciaciones, tuviese algún valor la Historia testimonial, es decir, la tradición, el hecho que dio lugar a estos versos del Poema pudo tener como escenario los declives fragosos de una dehesilla cercana al pueblo que los lugareños conocen como La Lanza.
            Canssados son de ferir ellos amos a dos
            ensayandos amos quál dará mejores golpes.
            Ya non pueden fablar don Elvira e doña Sol,
            por muertas las dexaron en el robredo de Corpes.
             Los más viejos del lugar aseguran que los pastores que andaban por aquellos contornos dieron agua de la Fuente Vieja a las hijas del Cid recogida en los sombreros.
            Robledo de Corpes, dentro de la media general de los pueblos de la comarca, es un pueblo grande, diseminado, un pueblo antigua para el que escogieron como lugar de asiento sus fundadores las tierras bajas que lindan con el cerro del Otero. Desde sus orillas se ve cómo se diluyen a lo lejos las cumbres pedregosas de la villa de Atienza, con la enseña de su castillo arañando el horizonte, y los picachos grises del Mojoncillo, más a la salida del sol, dominando un sinfín de alturas y barrancos infecundos, plagados de retamal.
            El fantasma del éxodo dejó en cuadro hace treinta o cuarenta años a este importante lugar de la sierra que ahora raya en mínimos su población. La calle principal o eje de todo el pueblo es la Calle Real. Desde la Calle Real se llega enseguida a la plazuela de la Iglesia, dejando a mano derecha el barrio de las Peñuelas y en sentido opuesto la calle de la Cataluña. La iglesia está colocada sobre un leve escalón que tiene por peana su propio pórtico por encima de la plaza. Recuerdo haber alcanzado a tocar con la mano las lajas de piza­rra de algún casillo en las calles del pueblo. Tres o cuatro fuentes, o quizá más, se reparten por los diferentes barrios: la de la Plaza, la del Medio, la fuente de la Fragua y la del Tiro, son sus nombres. Las tierras del término están llenas de fuentes.
            En Robledo de Corpes tienen por patrón a San Gil Abad, y por patrona a la Virgen del Rosario. Desde que el santo los libró, no hace muchos años, de una epidemia de saltamontes, el pueblo venera como copatrón a San Roque, del que la gente cuenta y no acaba siempre en favor del vecindario, de sus casas, de sus campos, de sus ganados y de sus cosechas.
    

  

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